Tarifa fija vs tarifa indexada: ¿cuál te conviene?
A la hora de contratar la luz, la elección más importante que tomarás es entre una tarifa de precio fijo y una tarifa indexada al mercado (también llamada tarifa variable o tarifa PVPC en su versión regulada). Cada opción tiene su lógica, y la mejor depende de cómo y cuándo consumes electricidad en tu hogar.
Qué es una tarifa fija
En una tarifa fija, la comercializadora te garantiza un precio por kWh constante durante toda la vigencia del contrato, independientemente de lo que ocurra en el mercado mayorista. Pagas siempre lo mismo por cada unidad de energía consumida.
Este precio fijo suele ser ligeramente superior al precio medio histórico del mercado, ya que incluye el margen de riesgo que asume la comercializadora al blindarte frente a subidas de precios.
Qué es una tarifa indexada
En una tarifa indexada, el precio que pagas por cada kWh varía hora a hora (o día a día) en función del precio que fija el mercado mayorista de electricidad (OMIE). La tarifa PVPC del Gobierno es la versión regulada de este modelo; también existen tarifas indexadas en el mercado libre con pequeñas diferencias en cómo se calcula el precio final.
Cuando el mercado está barato (alta generación solar o eólica, baja demanda), pagas menos. Cuando el mercado se dispara (olas de frío, poca renovable, alta demanda europea), pagas más.
Comparativa rápida
| Característica | Tarifa fija | Tarifa indexada |
|---|---|---|
| Precio por kWh | Constante todo el año | Variable hora a hora |
| Previsibilidad de la factura | Alta | Baja |
| Potencial de ahorro | Limitado (precio pactado) | Alto si se consume en horas baratas |
| Riesgo de factura cara | Ninguno (precio garantizado) | Alto en meses de alta demanda |
| Esfuerzo del consumidor | Ninguno | Requiere adaptar hábitos o programar electrodomésticos |
| Acceso al bono social | No (solo mercado regulado) | Sí (en PVPC) |
¿Cuándo conviene la tarifa fija?
La tarifa fija encaja mejor si:
- Tienes un consumo elevado e inflexible: trabajas desde casa, tienes niños pequeños o personas mayores en casa y no puedes mover los consumos a la noche.
- Valoras la tranquilidad de saber exactamente cuánto vas a pagar cada mes.
- El precio fijo que te ofrecen es competitivo respecto al precio medio histórico del mercado en tu zona.
- Quieres protegerte frente a crisis energéticas como la de 2021–2022, cuando el PVPC se disparó a máximos históricos.
¿Cuándo conviene la tarifa indexada?
La tarifa indexada es más ventajosa si:
- Puedes programar electrodomésticos (lavadora, lavavajillas, carga del coche) en horas de menor precio, típicamente de madrugada o en fin de semana.
- Tu consumo en horas punta es bajo (trabajas fuera de casa durante el día).
- Eres un perfil activo que monitoriza los precios del día siguiente y ajusta su consumo en consecuencia.
- Quieres optar al bono social eléctrico.
Lo que los números dicen
Históricamente, en años sin crisis energética, los consumidores con hábitos flexibles han pagado entre un 5 % y un 15 % menos con tarifa indexada que con tarifa fija equivalente. Sin embargo, en 2021 y 2022, los clientes de PVPC llegaron a pagar más del doble que quienes tenían tarifa fija contratada antes de la crisis.
La conclusión práctica: la tarifa indexada tiene mayor potencial de ahorro a largo plazo, pero expone al consumidor a una volatilidad que puede ser muy costosa en escenarios extremos.
La opción intermedia: tarifa fija con horas valle baratas
Algunas comercializadoras del mercado libre ofrecen tarifas con precio fijo diferenciado por períodos: un precio para horas punta y otro, más barato, para horas valle. Es una solución intermedia que combina previsibilidad con algo de ahorro si adaptas parte de tu consumo.
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