Cómo calcular la potencia contratada óptima
La potencia contratada es uno de los factores que más influye en el importe fijo de tu factura de la luz, y también uno de los más fáciles de optimizar. Muchos hogares tienen más potencia de la que realmente necesitan y pagan una penalización mensual innecesaria sin saberlo. Esta guía te explica cómo calcular la potencia ideal y qué pasos dar para ajustarla.
Qué es la potencia contratada
La potencia contratada es la cantidad máxima de electricidad que puedes usar simultáneamente en tu vivienda, medida en kilovatios (kW). Si en algún momento superas ese límite, el ICP (Interruptor de Control de Potencia) o el propio contador inteligente corta el suministro automáticamente: lo que comúnmente llamamos «saltar los plomos».
Con la tarifa 2.0TD, contratas dos valores de potencia: uno para P1 (horas punta y llanas) y otro para P3 (horas valle). Puedes contratar distintos kW en cada período.
Por qué importa: el término fijo de potencia
Cada kW contratado te cuesta dinero todos los días, independientemente de si lo usas o no. El precio regulado en 2024 es de aproximadamente:
- P1: ~0,115 €/kW·día
- P2: ~0,011 €/kW·día
Para un hogar con 4,6 kW contratados en P1 y P2, el término de potencia puede representar entre 15 € y 25 € al mes antes de impuestos. Bajar de 4,6 kW a 3,45 kW puede suponer un ahorro de 4–6 € al mes (50–70 € al año).
Niveles de potencia disponibles
La potencia contratada puede ajustarse en pasos normalizados. Los más comunes para hogares son:
| Potencia (kW) | Perfil típico |
|---|---|
| 2,3 kW | Viviendas muy pequeñas o de uso puntual (apartamentos de temporada) |
| 3,45 kW | Piso pequeño sin calefacción eléctrica ni cocina de inducción |
| 4,6 kW | Piso estándar. Lavadora + frigorífico + lavavajillas simultáneos |
| 5,75 kW | Hogar con cocina de inducción o aire acondicionado pequeño |
| 6,9 kW | Hogar con calefacción eléctrica o varios aparatos de alta potencia |
| 8,05–10,35 kW | Casas grandes, bomba de calor, cargador de coche eléctrico |
Cómo calcular la potencia que necesitas
El método sencillo es sumar la potencia de los aparatos que podrían funcionar a la vez en el peor caso:
- Anota los vatios (W) de los electrodomésticos más potentes que usas (están en la placa o en el manual).
- Suma los que podrían encenderse simultáneamente: frigorífico + lavadora + horno + calefactor, por ejemplo.
- Añade un margen del 20 % para picos de arranque de motores.
- Convierte a kW (divide entre 1.000) y elige el nivel normalizado superior más cercano.
Ejemplo práctico: frigorífico (200 W) + lavadora (2.000 W) + lavavajillas (1.800 W) + dos lámparas LED (20 W) = 4.020 W. Con el 20 % de margen: 4.824 W → la potencia recomendada sería 5,75 kW.
La señal más clara: ¿saltan los plomos con frecuencia?
- Saltan a menudo: tienes menos potencia de la que necesitas. Sube al siguiente nivel.
- Nunca han saltado: posiblemente tienes más de la necesaria. Considera bajar.
- Saltan ocasionalmente en invierno: evalúa si se justifica subir solo para esos picos o si es mejor ajustar hábitos.
Cómo cambiar la potencia contratada
El trámite es sencillo y gratuito (o de bajo coste):
- Llama o accede al área de clientes de tu comercializadora y solicita el cambio de potencia.
- La comercializadora tramitará la modificación con la distribuidora.
- El técnico de la distribuidora reprogramará el contador inteligente (en la mayoría de los casos sin visita presencial).
- El cambio suele hacerse efectivo en la próxima factura.
Solo pagarás el coste del desplazamiento si se requiere visita del técnico, lo que es cada vez menos frecuente con los contadores inteligentes.
Una vez ajustada la potencia, el siguiente paso es asegurarte de que la tarifa que tienes también es la más barata. Compara con Enerona usando tu consumo real.
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